
( 30 Noticias)"Para leer bien la realidad"
Por Melina Santi
Pasión fierrera con aroma de mujer
Pese a su corta edad, Violeta Pernice, en 2009 se transformó con sólo 17 años en la primera chica en participar en la categoría Top Race Jr. Nadie de su familia lleva sangre pistera, pero ella, a los cinco años, tuvo muy claro lo que quería hacer de su vida: una piloto de buena cepa.
¿Quién dijo que las chicas no saben manejar? Pregúntenselo a Violeta Pernice, una joven piloto de San Lorenzo que dejó su marca femenina en el Top Race Junior, tras transformarse en la primera mujer que competía en la categoría. En un ambiente bastante machista, ella intenta, ante todo y bajo cualquier circunstancia, hacer que el género femenino vaya ganado pista.
Su pasión por los fierros comenzó desde pequeña. Los ruidos de los motores y el entusiasmo por los autos empezaron a despertar un amor especial y genuino por un deporte que en su familia no era el habitual. Nadie de su entorno pisó una pista de automovilismo antes, pero sí lo hicieron desde que ella inició su vehemencia en cuatro ruedas. “Pasaba por la casa de un vecino en Armstrong –lugar donde vivió algunos años- que corría en la zonal y tenía un taller y me volvía loca, sentía el sonar del motor y era algo que me fascinaba”, comentó.
Tal fue esa química que surgió entre ella y los autos que para esa navidad pidió un karting. “Mi papá, más loco que yo, me dijo ´lo vamos a intentar´”, manifestó. Al parecer todo se inició como un asado de familia, es decir sus allegados disfrutaban de la carne argentina, mientras ella gastaba ruedas en algún espacio abierto. El destino no es casualidad ya que ese panorama se asemejaba mucho al que viven en la actualidad, teniendo en cuenta que el automovilismo es uno de los deportes más “familieros” que existen.
“Todos dijeron ´cuando se canse se va a bajar´ y pasaron 10 y 12 años y nunca me cansé. Es más hasta hoy lo siguen diciendo y aún no lo hice y no lo voy a hacer”, aseguró Pernice. Si bien hubo ocasiones en las que ha tenido que dejar por cuestiones económicas, sabe que quiere vivir de esto y por eso pone ímpetu en conseguirlo. “Por más que me pasen cosas sigo igual, trato de pelearla y nunca bajar los brazos”, enfatizó la corredora propietaria de la “Pantera Rosa” tal como llama a su Alfa Romeo 156.
Si bien el deporte de por sí está muy marcado por el terreno masculino, Pernice intenta aportar de diferentes modos su toque femenino bregando para que las mujeres vayan ganado espacio. “El sólo hecho de que una mujer compita abre los caminos para que otras chicas se incluyan en un ambiente de hombres. Trato de implementar tendencia haciendo que las chicas de la entrada se vistan con la ropa del top race, y por ejemplo desde que corro hay una fotógrafa”, comentaba la piloto que también fue la primera en incursionar en la Fórmula Metropolitana llevando la bandera en alto del género femenino.
Competir con chicas no es fácil, pero en el automovilismo, los varones no se quedan atrás ya que según Pernice, si hay mujeres y hombres en un mismo deporte, “el hombre complica siempre a la mujer”. Si bien estas diferencias existen, la sanlorencina fue clara a la hora de defender al género: “A los que dicen que las mujeres manejamos mal, les digo: vamos a un autódromo y lo comprobamos porque en la calle son todos vivos pero en el autódromo se ven los verdaderos conductores”.
Se convirtió en un ejemplo a seguir para muchas, y asegura que no parará “hasta conseguir que las mujeres se suban” a esta pasión fierrera.
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